lunes, 14 de septiembre de 2015

CONFIDENCIAS DE RADIO PANAMERICANA


Confidencias es un programa radial de comedia política que se difunde por radio Panamericana desde 1982. En particular satiriza a diversos personajes de la esfera pública (política), respecto a sus acciones o declaraciones más importantes de la semana. El elenco cómico de Confidencias está integrado por Agustín Mendieta (Cacho), Denis Mendieta Rocha (Dennisse), Luis Sempértegui (Luigi), Luis Antonio Palacios Sarabia (Pato Lucas), y René Rosquellas (Roque), 1 quienes adoptaron sus propios seudónimos para conectarse de manera más coloquial con sus seguidores. Pero ¿cómo surgió Confidencias? Al respecto Denis Mendieta Rocha (Denisse) en una entrevista subrayó que “Confidencias a un principio era bien serio, era sobre comentarios políticos, y después se tornó en un programa humorístico por el tono con el que contaban los antiguos conductores. Conducían dos señores como cualquier programa de entrevistas, o algo así, y surgió el nombre de Confidencias” 2 (Entrevista, 7 de agosto de 2014). 

Pero, ¿será que el humor es inocente? Pues ante la duda, me plantee la siguiente pregunta ¿Cómo fue el discurso del programa “Confidencias” de Radio Panamericana de La Paz sobre la coyuntura social boliviana entre los meses de mayo a octubre de 2013? Para tal efecto se analizaron ocho programas. Así, sus ejes temáticos más estuvieron centradas en el campo político, en particular vinculadas a cuestionar, desaprobar y denunciar las acciones negativas de los actores del bloque social hegemónico oficialista representados por el partido en función de gobierno, y sus seguidores, pero también muy escasamente se visibilizaron las contradicciones de los sectores de la oposición al gobierno, entre ellas, los libres pensantes, sectores indígenas aislados del oficialismo, y partidos tradicionales. Los temas, que en su mayoría emergieron en la sección del recuento noticioso semanal, fueron la crítica al “proselitismo” del oficialismo, el desacuerdo respecto a la reelección de Evo Morales y sus planes electorales para el 2014. Entre otro de los temas muy latentes fue la denuncia de que el gobierno prohíbe “huelgas”, “marchas”, “bloqueos” y “movilizaciones sociales”. Los libres pensantes “aislados” y “procesados” por el poder legislativo, a su vez fueron respaldados por el programa radial.

Los personajes de Confidencias para defender persuasivamente sus posiciones ideológicas y políticas a través de sus producciones humorísticas también acudieron a una serie de recursos, medios, modos o maneras de decir, los cuales, fueron manifestados abierta o encubiertamente. En otras palabras, las producciones humorísticas de Confidencias más estuvieron orientados a cuestionar las deficiencias del gobierno central, y en algún sentido a favorecer a sectores “libre pensantes” y víctimas de la persecución política. Con todo ello, la ideología de los actores de Confidencias se cristalizó mediante las estrategias de lenguaje, pues al mencionar a unos, y esconder a otros expresó su posición política.  Las estrategias discursivas, en algunos casos aparecieron en doble sentido y con bastante ironía. 

El pensamiento del programa Confidencias mediante sus ocho producciones discursivas respecto a la coyuntura social boliviana, a su vez estuvo destinada a tres tipos de destinatarios. Empero, la que más predominó fue el contradestinatario, seguido por el prodestinatario y el paradestinatario.  Esta construcción de los destinatarios configuró una estrategia global de auto representación positiva de “nosotros” y presentación negativa de “Ellos”. Así, los contradestinatarios a los cuales se brindó mayor cobertura y énfasis fueron diseñados con el propósito explicito e implícito de desacreditar, deslegitimar o desarticular al proyecto político del partido en función de gobierno. En tanto, que los prodestinatarios constituyeron los sectores sociales inclusive indígenas que a un inicio apoyaron el “proceso de cambio”, los libres pensantes que se desmarcaron del partido en función gobierno, y también por aquellos que no respaldaron en las elecciones nacionales del 2005. Reprodució el pensamiento de aquellos sectores que fueron víctimas del gobierno del MAS que por protestar, pensar diferente, denunciar y movilizarse son considerados y comparados como si estuvieran ligados con la “derecha” o el modelo neoliberal.   Finalmente, los paradestinatarios calificados como indecisos, aparecieron escasamente, siendo así que los funcionarios públicos, Álvaro García Linera, bases de la COB, libre pensantes, policías, sectores de la oposición al gobierno, trabajadores asalariados, Legisladores, país, pueblo, entre otros, integraron ese entramado campo discursivo. Empero, toda la carga discursiva satírica fue producida para atraerlos, convencerlos, y desde luego, modificar sus estructuras de pensamiento.

Por tanto, los personajes de Confidencias para defender persuasivamente sus posiciones ideológicas y políticas mediante sus producciones humorísticas respecto a la coyuntura social boliviana tuvieron que acudir a una serie estrategias de lenguaje, los cuales, fueron manifestados abierta o encubiertamente. Los componentes discursivos del programa Confidencias orientaron a comprender su esencia, intenciones y significado (latente o manifiesto). El lenguaje radiofónico compuesto por sonidos, palabra, música y silencio fueron herramientas y vehículos valiosos para producir y difundir las comedias políticas mediante el histórico programa radial. Sin embargo, el programa analizado expresa una forma de controlar los discursos públicos y es un espacio donde se yuxtaponen lo ideológico y político. Es decir, el discurso humorístico de Confidencias fue un escenario para representar (imitar) sarcásticamente a distintos actores políticos de la coyuntura histórica con determinada intencionalidad. Por lo tanto, podemos subrayar que no fue neutral, servidor a la verdad, imparcial, independiente, objetivo y plural. De todos modos, Confidencias fue, es y será el emblema nacional, la estrella mediática más relumbrante y la grandeza del humor profesional. En buena lid, y en buena ley.  

Fuente principal: http://atintayplumaupea.blogspot.com/2015/06/opinion.html