martes, 30 de abril de 2013

RIME CHOQUEHUANCA: “DEBEMOS RECUPERAR EL MAR CON EL ESFUERZO DE TODOS LOS BOLIVIANOS”


Texto y fotos: Alberto Medrano

A casi un mes del 23 de marzo la polémica de acceso al mar continúa. El 3 de abril, Evo designó al expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006), como embajador extraordinario y con plenos poderes ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, con el objetivo de lograr una salida al océano pacifico. Para abordar el tema de acceso al mar, conversamos con el abogado Rime Choquehuanca, excandidato presidencial (2009). Sin lugar a dudas, la reivindicación marítima para Bolivia, en ningún momento puede ser descuidado, por tal razón los dejamos con la entrevista.

¿Cuál la importancia de los cancilleres de Bolivia y Chile?
Los cancilleres son los portavoces de los presidentes, de la decisión y voluntad, trazan las estrategias de cómo abordar el tema de reivindicación marítima en el campo jurídico y político en el fragmento internacional.

¿Qué opinión le merece que Evo demandé a Chile ante La Haya el acceso al mar?
Bolivia no ha reaccionado desde 1904 en busca de la recuperación y acceso al mar, el hecho que Evo demandé ante La Haya significa conciencia, además que actualmente está constituido en nuestra Constitución Política del Estado como un derecho. Un tribunal internacional otorga la connotación de que un tercero resuelva dicho conflicto bilateral, me parece una magnifica decisión.

Cuando hablamos de mediación de un tercero, a ¿qué organismos nos referimos?
Según los tratados internacionales Bolivia esta ligada directamente frente al Tribunal de La Haya, nuestro país y Chile, gozan de jurisdicción y su competencia está habilitada para resolver este tipo de conflictos.
Chile fue litigado por Perú, caso límites marítimos, ¿cuál la reacción de Chile por la demanda presentada por Bolivia?
La desacreditación de la guerra propiciada por Chile, tanto por los intereses bolivianos  y peruanos en la guerra del pacífico, ambos países (Bolivia y Perú) en distintos procesos reclaman que las delimitaciones territoriales no han sido justas y permanecen en conflicto.

¿Por qué Chile no quiere hablar de soberanía marítima?
Muy sencillo, por que el ganador de la guerra no quiere conceder ningún territorio a Bolivia y Perú. A Chile no le conviene revisar el Tratado de 1904, por ello no quiere abordar el tema de acceso al pacifico ante tribunales internacionales.

¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que Bolivia tenga salida soberana al pacifico?
En tiempos modernos el litigio internacional es una de las formas fundamentales de buscar justicia, con el propósito de que Bolivia pueda recuperar su acceso soberano al mar. El tiempo puede ser muy relativo, cuando las decisiones políticas cambien o las situaciones económicas nos brinden la posibilidad de efectuar este tipo de acuerdos.

Si Bolivia quiere recuperar la salida al mar ¿tendría que someterse a un proceso bélico?
Primero la diplomacia y los litigios internacionales deberían ser agotados. Puede ser una excelente estrategia unirse con otros países de Latinoamérica con el propósito de recibir solidaridad de las naciones hermanas.


Acceso al mar, ¿cuál la importancia en la Constitución Política de Estado?
Actualmente el acceso al mar se constituye como una política de Estado, se halla tipificado en la actual CPE, cualquier gobierno que ingrese después de Evo debe ejecutarlo como política básica con el propósito de honrar la soberanía por las costas del pacifico.

La reunión de expresidentes bolivianos Carlos Mesa y Jorge Quiroga, ¿en qué forma coadyuvará para recuperar acceso al mar?
La unión de expresidentes y excancilleres de los anteriores gobiernos evidentemente brindan apoyo, lo lamentable es que ellos no son consultados en las estrategias jurídicas y políticas internacionales de carácter técnico, debería ser impulsado por la cancillería en el equipo de abogados que están asesorando la salida al mar por parte de Bolivia. Simplemente es un encuentro ocasional con el Presidente de apoyo a la demanda marítima para aspectos de propaganda y marketing político, sin embargo, no goza de seriedad por que estos presidentes —Carlos Mesa y Jorge Quiroga— no son parte del comité técnico jurídico de la recuperación del mar ante La Haya.

Cuando se habla de mar, ¿en qué forma se altera el Tratado de 1904?
El Tratado de 1904 es un Tratado injusto, un país derrotado después de la guerra fue sometido a las condiciones del Estado ganador. El contrato, el acuerdo, el pacto firmado en ese tratado sobre la guerra del pacífico y la disposición territorial, entre un vencedor y un vencido, fueron muy desiguales e ilícitas.

Si Rime Choquehuanca llega a ocupar algún cargo jerárquico dentro del Estado boliviano, ¿Qué es lo primero que haría con el objetivo de recuperar el mar para Bolivia?
Convocar a los cancilleres y presidentes e integrarlos a la comisión técnica, jurídica y política, fomentar un cuerpo colegiado de reivindicación marítima. La experiencia de los exmandatarios es muy vital con ideas en los tribunales internacionales. Por otro lado, puedo convocar a los mejores bolivianos, muy al margen de su ideología y luchar con el propósito de un derecho fundamental de reivindicación marítima, también promover en cada colegio, instituto o universidad las políticas soberanas de salida al mar.
Mensaje
En las guerras siempre existe un vencedor y un vencido, el Tratado de 1904 se ha hecho bajo las condiciones de un país vencedor y los vencidos lastimosamente teníamos sólo el derecho de rubricar para no sufrir demasiadas agresiones, bajo las inferencias de someternos a las condiciones económicas, políticas y territoriales, todos los bolivianos deberíamos esforzarnos cada vez más, así podremos reclamar nuestro mar con mayor capacidad y liderazgo. La autoestima debe crecer entre los bolivianos y dejar en el olvido las peleas internas que tanto nos destruyen.

Epílogo
Se debe tomar en cuenta que el acceso al mar, será un proceso que puede prolongarse durante mucho tiempo, es decir, el juicio ante La Haya puede durar entre cuatro y cinco años, abordar el litigio internacional será vital para Bolivia. Enfrentar a Chile, será una verdadera batalla en el derecho global.

Texto y fotos: Alberto Medrano

EL NIÑO HUÉRFANO


AUTOR: Elza Quispe Mamani
En una comunidad, denominado Qalapunku, cerca del rio Huaquira, vivían varias familias y en una de esas  habitaba el niño huérfano Martin y su tía Julia.
Un día en su casa el niño Martin, estaba jugando con la pelota, en vez de dar comida a los cerdos; y de un de repente   le grito su tía Julia diciendo: - Mira este lloqalla lo que juega sin obedecer ¿Oye ya diste comida a los cerdos?
Al ver tan furiosa a su tía Julia, el niño le respondió con timidez y de paso muy asustado - ¡No…! No tía ya voy escuchando la versión del niño Martin, su tía se puso más molesta luego agarró un chicote y con eso le azotó  sin resentirse de su sobrino; pero el niño huérfano se levantó muy apresurado y fue llorando a dar comida a los cerdos.
Luego su tía le mando a malas a pastear las ovejas,  a la pampa; sin dar desayuno ni merienda.
Mientras tanto Martin el huérfano, cuidando las ovejas en la pampa ya tenía hambre pero no podía comer nada y empezó a buscar plantas silvestres comestibles, así para no estar sin comer. Después de encontrar plantas silvestres se, sentó encima de una piedra y comió muy triste y pensativo, luego se puso a llorar recordando a sus padres.
Diciendo: ¿Por qué me habrán dejado mis padres, para mí la tristeza y el hambre no se acaban; todo los días hay que estar pasteando los rebaños de paso sin comer pero ni siquiera tengo tiempo para lavar mis ropas mucho menos para bañarme, que será de aquellos niños que viven felices al lado de sus padres, además van a la escuela incluso le discuten a su papá y a su mamá como ellos pueden caer del cielo hay no que será. Y yo pobre nada… ¡Papá por qué me has dejado! ¡Mamá por qué me has traído a este mundo, quiero vivir junto a ustedes necesito sus cariños y aprecios…!.
Así pasó el tiempo entre llantos, sufrimientos, hambre y maltratos de su tía Julia.
Con el transcurrir del tiempo; Martin el niño huérfano ya era joven  de 25 años, pero ya no vivía con su tía, sino, se independizo, incluso superado. Un día el joven Martin estaba feliz en su casa y de un de repente se puso a pensar recordando su niñez.
¡Aah…! – Nunca pensaba progresar, ahora ya soy profesional, en realidad nada es imposible, sino todo es posible, porque yo en mi niñez sufría demasiado, pero todo eso ha tenido recompensa; por eso yo no debo ser lo mismo que mi tía, sino tengo que pensar en los niños huérfanos también en las familias pobres.
Mientras en la comunidad Qalapunku, su tía Julia ya era de edad, a la vez sufría mucho y no encontraba quien le ayude.
Un día se recordó llorando todos los malos tratos que hizo a su sobrino - ¡Porque le maltrate a mi sobrino ya que ahora necesito a alguien que me ayude! ¡Pero no había sido bueno maltratar o hacer sufrir a los huérfanos!.
MORALEJA
En la vida no hay que ser mala, tampoco, hay que maltratar ni hacer llorar a los huérfanos porque tiene pan entero.

EL HOMBRE Y LA TORTUGA GIGANTE


AUTOR: MARTHA CHURA MAMANI
Había una vez un hombre que vivía en la ciudad de La Paz, y estaba muy contento porque era sano y trabajador. Pero un día se en­fermó, y los médicos le dijeron que solamente yéndose al campo podría curarse. Él no quería ir, porque tenía hermanos chicos a quienes daba de comer; y se enfermaba cada día más. Hasta que un amigo suyo, que era director del Zooló­gico, le dijo un día:
—Usted es amigo mío, y es un hombre bueno y trabajador. Por eso quiero que se vaya a vivir al, monte, a hacer mucho ejercicio al aire libre para curarse. Y como usted tiene mucha puntería con la escopeta, cace bichos del monte para traerme los cueros, y yo le daré plata adelantada para que sus hermanitos puedan comer bien.
El hombre enfermo aceptó, y se fue a vivir al monte, lejos, más lejos que Misiones todavía. Hacía allá mucho calor, y eso le hacía bien.
Vivía solo en el bosque, y él mismo se coci­naba. Comía pájaros y bichos del monte, que cazaba con la escopeta, y después comía frutas. Dormía bajo los árboles, y cuando hacía mal tiempo construía en cinco minutos una ramada con hojas de palmera, y allí pasaba sentado y fumando, muy contento en medio del bosque que bramaba con el viento y la lluvia.
Había hecho un atado con los cueros de los animales, y lo llevaba al hombro. Había tam­bién agarrado, vivas, muchas víboras venenosas, y las llevaba dentro de un gran mate, porque allá hay mates tan grandes como una lata de querosene.
El hombre tenía otra vez buen color, estaba fuerte y tenía apetito. Precisamente un día en que tenía mucha hambre, porque hacía dos días que no cazaba nada, vio a la orilla de una gran i   laguna un tigre enorme que quería comer una tortuga, y la ponía parada de canto para me­ter dentro una pata y sacar la carne con las uñas. Al ver al hombre el tigre lanzó un ru­gido espantoso y se lanzó de un salto sobre él. Pero el cazador, que tenía una gran puntería, le apuntó entre los dos ojos, y le rompió la cabeza. Después le sacó el cuero, tan grande que él solo podría servir de alfombra para un cuarto.
—Ahora —se dijo el hombre— voy a comer tortuga, que es una carne muy rica.
Pero cuando se acercó a la tortuga, vio que estaba ya herida, y tenía la cabeza casi separada del cuello, y la cabeza colgaba casi de dos o tres hilos de carne.
A pesar del hambre que sentía, el hombre tuvo lástima de la pobre tortuga, y la llevó arrastrando con una soga hasta su ramada y le vendó la cabeza con tiras de género que sacó de su camisa, porque no tenía más que una sola camisa, y no tenía trapos. La había lle­vado arrastrando porque la tortuga era inmen­sa, tan alta como una-silla, y pesaba como un hombre.
La tortuga quedó arrimada a un rincón, y allí pasó días y días sin moverse.
El hombre la curaba todos los días, y des­pués le daba golpecitos con la mano sobre el lomo.
La tortuga sanó por fin. Pero entonces fue el hombre quien se enfermó. Tuvo fiebre y le dolía todo el cuerpo.
Después no pudo levantarse más. La fiebre aumentaba siempre, y la garganta le quemaba de tanta sed. El hombre comprendió que estaba gravemente enfermo, y habló en voz alta, aun­que estaba solo, porque tenía mucha liebre.
—Voy a morir —dijo el hombre—. Estoy solo, ya no puedo levantarme más, y no tengo quién me dé agua, siquiera. Voy a morir aquí de ham­bre y de sed.
Y al poco rato la fiebre subió más aún, V perdió el conocimiento.
Pero la tortuga lo había oído, y entendió lo que el cazador decía. Y ella pensó entonces:
—El hombre no me comió la otra vez, aun­que tenía mucha hambre, y me curó. Yo lo voy a curar a él ahora.
Fue entonces a la laguna, buscó una cascara de tortuga chiquita, y después de limpiarla bien con arena y ceniza la llenó de agua y le dio de beber al hombre, que estaba tendido sobre su manta y se moría de sed. Se puso a buscar en seguida raíces ricas y yuyitos tiernos, que le llevó al hombre para que comiera. El hombre comía sin darse cuenta de quién le daba la comida, porque tenía delirio con la fiebre y no conocía a nadie.
Todas las mañanas, la tortuga recorría el monte buscando raíces cada vez más ricas para darle al hombre, y sentía no poder subirse a los árboles para llevarle frutas.
El cazador comió así días y días sin saber quién le daba la comida, y un día recobró el conocimiento. Miró a todos lados, y vio que estaba solo, pues allí no había más que él y la tortuga, que era un animal.  Y dijo otra vez en voz alta:
—Estoy sólo en el bosque,, la fiebre va a volver de nuevo, y voy a morir aquí, porque solamente en la ciudad de La Paz  hay remedios para cu­rarme. Pero nunca podré ir, y voy a morir aquí.
Y como él lo había dicho, la fiebre volvió esa tarde, más fuerte que antes, y perdió de nuevo el conocimiento.
Pero también esta vez la tortuga lo había oído, y se dijo:
—Si queda aquí en el monte se va a morir, porque no hay remedios, y tengo que llevarlo a la ciudad de La Paz.
Dicho esto, cortó enredaderas finas y fuertes, que son como piolas, acostó con mucho cuidado al hombre encima de su lomo, y lo sujetó bien con las enredaderas para que no se cayese. Hizo muchas pruebas para acomodar bien la escopeta, los cueros y el mate con víboras, y al fin con­siguió lo que quería, sin molestar al cazador, y emprendió entonces el viaje.  La tortuga, cargada así, caminó, caminó y caminó de día y de noche. Atravesó montes, campos, cruzó a nado ríos de una legua de ancho, y atravesó pantanos en que quedaba casi ente­rrada, siempre con el hombre moribundo encima. Después de ocho o diez horas de caminar se de­tenía, deshacía los nudos y acostaba al hombre con mucho cuidado en un lugar donde hubiera pasto bien seco.
Iba entonces a buscar agua y raíces tiernas, y le daba al hombre enfermo. Ella comía tam­bién, aunque estaba tan cansada que prefería dormir.
A veces tenía que caminar al sol; y como era verano, el cazador tenía tanta fiebre que deli­raba y se moría de sed. Gritaba: ¡agua!, ¡agua! a cada rato. Y cada vez la tortuga tenía que darles de beber.
Así anduvo días y días, semana, tras semana. Cada vez estaban más cerca de la ciudad de La Paz, pero también cada día la tortuga se iba debili­tando, cada día tenía menos fuerza, aunque ella no se quejaba. A veces quedaba tendida, comple­tamente sin fuerzas, y el hombre recobraba a medias el conocimiento. Y decía, en voz alta:
—Voy a morir, estoy cada vez más enfermo, y sólo en la ciudad de La Paz me podría curar. Pero voy a morir aquí, solo en el monte.
El creía que estaba siempre en la ramada, porque no se daba cuenta de nada. La tortuga se levantaba entonces, y emprendía de nuevo el camino.
Pero llegó un día, un atardecer, en que la pobre tortuga no pudo más. Había llegado al límite de sus fuerzas, y no podía más. No había comido desde hacía una semana para llegar más pronto. No tenía más fuerza para nada.
Cuando cayó del todo la noche, vio una luz lejana en el horizonte, un resplandor que iluminaba el cielo, y no supo qué era. Se sentía cada vez más débil, y cerró entonces los ojos para morir junto con el calador, pensando con tristeza que no había podido salvar al hombre que había sido bueno con ella.                                                    
Y, sin embargo, estaba ya en la ciudad de La Paz, y ella no lo sabía. Aquella luz que veía en el cielo era el resplandor de la ciudad, e iba a morir cuando estaba ya al fin de su heroico viaje.
Pero un ratón de la ciudad —posiblemente el ratoncito Pérez— encontró a los dos viajeros moribundos.
— ¡Qué tortuga! —dijo el ratón—. Nunca he visto una tortuga tan grande. ¿Y eso que llevas en el lomo, qué es? ¿Es leña?
No, le respondió con tristeza la tortuga Es un hombre.
¿Y dónde vas con ese hombre? —añadió el curioso ratón.
Voy. .. voy... Quería ir la ciudad de La Paz respondió la pobre tortuga en una voz tan baja que apenas se oía<—. Pero vamos a morir aquí porque nunca llegaré. ..
— ¡Ah, zonza, zonza! —dijo riendo el raton­cito—. ¡Nunca vi una tortuga más zonza! ¡Si ya has llegado a la ciudad de La Paz ! Esa luz que ves allá, es la ciudad de La Paz.
Al oír esto, la tortuga se sintió con una fuerza inmensa porque aún tenía tiempo de salvar al cazador, y emprendió la marcha.
Y     cuando era de madrugada todavía, el di­rector del Jardín Zoológico vio llegar a una tortuga embarrada y sumamente flaca, que traía acostado en su lomo y atado con enredaderas, para que no se cayera, a un hombre que se estaba muriendo. El director reconoció a su amigo, y él mismo fue corriendo a buscar remedios, con los que el cazador se curó en seguida.
Cuando el cazador supo cómo lo había sal­vado la tortuga, cómo había hecho un viaje de trescientas leguas para que tomara remedios no quiso separarse más de ella. Y como él no podía tenerla en su casa que era muy chica, el director del Zoológico se comprometió a tenerla en el Jardín, y a cuidarla como si fuera su propia hija.
Y     así pasó. La tortuga, feliz y contenta con el cariño que le tienen, pasea por todo el jardín, y es la misma gran tortuga que vemos todos los  15 ­días comiendo el pastito alrededor de las jaulas de los monos.
El  cazador la va a ver todas las tardes y ella conoce desde lejos a su amigo, por los pasos. Pasan un par de horas juntos,  y ella no quiere nunca que él se vaya sin que le dé una palmadita de cariño en el lomo.


EL LLAMADO DEL CÓNDOR


AUTOR: CELEDONIA QUEZO TUCO
 Un día el señor cóndor, en lo alto de un cerro nevado, se puso a llamar en voz alta a todos los animales del lugar, diciéndoles:
- Todos vengan aquí, va a haber una prueba, ¡vengan, vengaaan!.
Escuchando eso, aquellos animales que lograron oír el llamado del cóndor, se dirigieron al lugar indicado.
Se presentaron los ratones, los burritos, los cerdos, las ovejas, el zorro, los conejos del campo, la chhuqa, los loritos, el águila, las wallatas, Casi todos los animales estaban presentes, formando un conglomerado, para poder enterarse de qué se trataba dicho llamado.
Uno de los del grupo, el ave liqi liqi asustado exclamo:
-       ¡Que pasa!, ¿Por qué nos están llamando a todos?
Al mismo tiempo los loritos contestaron:
-       Dicen que va a haber una prueba entre el khullu, el gallo y el liqi liqi.
El gallo, el liqi liqi y el khullu y otros estaban presentes allá donde el señor cóndor los esperaba. El Mallku – como
-       Silencio, escuchen lo que voy a decir:
-       El gallo, el liqi liqi y el khullu, que estaban viviendo lejos de los humanos, ahora quieren vivir junto a ellos, compartir sus actividades diarias así como su vida festiva. No sólo eso, sino que quieren dar la voz de anuncio del amanecer.
-       Eso es lo que quieren ellos. Para esto -indica el señor Cóndor:- propongo la siguiente prueba:
-       Los que quieran cumplir este anhelo de vivir con los humanos, deberán despertarse muy de mañana y cantar en voz alta anunciando la hora del inicio de una nueva jornada de trabajo.
Una vez hecha esta indicación, el cóndor se retiró, en majestuoso vuelo, con las alas extendidas, en dirección a su nido.
Al día siguiente el cóndor vio que el liqi liqi se quedó dormido, sin poder cumplir con la prueba y faltando a su palabra. El señor cóndor viendo la falta de voluntad de esta ave, se enojó muchísimo y vociferó:
-       De la cabeza lo pisaré para que sepa ese liqi liqi quién soy yo.
Una vez que se encontraron ambos, frente a frente, el liqi liqi le dijo al cóndor:
-        ¡Ay¡ hoy me dormí, pero mañana cumpliré.
Pero el cóndor, furioso, frunciendo el ceño dijo:
-   - ¡Lo que se habla se debe cumplir!.
Ese mismo día el khullu tampoco cantó, pues lo mismo que el liqi liqi, se había dormido. Furioso el señor cóndor dijo:
-       Se me está burlando este khullu, ahora vera lo que le pasara, ahora conocerá mmm.
Volando el condor hacia el nido del khullu lo encontró dormido , y le dijo:
Quién crees que soy yo para burlarte así, mmm. El khullu respondió aún dormido:
-       Acaso es hoy día. ¡Ah! no sabía. En otra ¿yaaa?.
Aún presa de la rabia por lo sucedido, y pensando que el gallo caería en la misma negligencia que sus congéneres, el cóndor esperó impaciente al gallo, el que muy de mañana empezó a cacarear y a despertar a todos con su canto habitual.
Kiquiriki Kiquiriki.
Entonces el señor cóndor escuchándolo dijo así:
-  Como tú has cumplido con tu palabra, serás el único que viva con la gente. Escuchando estas palabras el gallo orgulloso sacó su pecho, extendió sus dos alas y dando un brinco dijo:
-  ¡Que viva!, ¡Que viva!... Desde hoy, siempre me despertaré al alba.
Una vez tomada la decisión de quién viviría junto con los humanos, el señor cóndor les habló al liqi Liqi y al khullu diciéndoles:
-       Ustedes vivirán en la pampa desolada y en medio del lago por flojos, dormilones y por no saber cumplir su palabra. Y añadió: - Sólo el gallo vivirá con los humanos, porque él pasó la prueba, madrugó y canto.
Diciendo esto el cóndor, levantó vuelo y se alejó hacia las alturas.

MENSAJE:
 El cuento "El llamado del Cóndor" es una manera didáctica e ilustrativa de mostrarnos que, dentro la concepción andina las palabras se cumplen Por otro lado, el ser flojo y dormilón implica en esta cosmovisión, una sanción que nos remite a la valoración del q'apha wayna que significa "hombre ágil", virtud muy apreciada por los abuelos aymarás.
Las principales reflexiones que entraña este cuento, son las de que se debe cumplir con el compromiso verbal - el relato oral es siempre una acción didáctica- y también de que es preciso convivir armónicamente entre todos los que vivimos en esta tierra, sean hombre o animales.


LA CHOLITA SERPIENTE


Autora: Amelia Apaza Suxo
En un pueblo llamado Collana ubicado en Rio Abajo había una familia donde la señora era pastora, ella iba todos los días a pastear  sus ovejas el esposo se dedicaba a la cosecha ,se dice que la señora fue a pastear a las ovejas  en una de esas tardes María  se durmió en la huerta   y no sabe lo que le paso regreso muy noche a su casa y José su esposo le pregunto qué pasa y ella dijo nada  porque no recuerda lo que le paso  y así pasaron  los días y ella se sentía diferente  y  fue creciendo su estómago de la señora cada vez más como si estuviera embarazada en realidad esta embarazada  paso los nueve meses  y la señora dio a luz en la misma casa  con una partera del mismo pueblo  y nació una linda niña rubia con ojos azules era  increíble el marido no podía creer que era su hija por que el esposo era de tés morena él pensó que le había engañado con otro hombre  y empezaron las peleas donde llegaron a separarse y el hombre se fue. Pasaron tres meses y la mujer se enfermó hasta que murió la niña quedo sola, pasaron los días la niña Josefina fue creciendo cuando una día la niña  fue a jugar con los niños del pueblo a la plaza  por la tarde  dijeron los niños que la pequeña niña se convirtió en víbora y los niños se escaparon de la plaza asustados y gritando.
Ahí se dio cuenta el pueblo que la niña  estaba poseída por el diablo .se dice que cuando la madre de la niña  se quedó dormida una víbora le había entrado a su cuerpo  y ella no se dio cuenta  y a causa de eso nació la niña  las personas que le conocían a su madre querían que a la niña le bautizaran en  el pueblo pero el padre no quiso porque decía que si ella era bautizada  el pueblo quedaría  encantado por eso no le bautizaron ella fue creciendo ahora es toda una mujer dice que en el día es una linda cholita normal como cualquier persona eso  si ella no mira el sol su mirada agacha y por la noche se convierte en víbora  pasaron los días y ella vino  a La Paz  exactamente a Villa Salome.
Las personas de ahí dijeron que vino una cholita mareada a pedir refugio pero la gente de ahí no le quiso alojar entonces ella se puso a llorar y a maldecir a esa gente  diciendo que todo esto se va destruir por no quererme alojar  se fue gritando y llorando  y una vecina que vivía por mas allá como a las 6 de la tarde vio en el cielo una serpiente grande  que se perdía poco a poco en  el cielo ella pensó que era su imaginación pero no fue así  ya era las 10 de la noche otros dormir y otras personas tenían hasta licenciamientos  donde estaban compartiendo unas cuantas bebidas cuando de pronto escucharon unos ruidos y la gente en peso a salir de  sus casas y vieron que todo se estaba cayendo a pedazos  la gente no lo podía creer salieron todos de sus casas asustados sin saber qué hacer  si salvarse ellos o salvar sus cosas  así pasaron la noche  al día siguiente la gente estaba triste porque habían perdido muchas cosas materiales y ahí se dieron cuenta que la cholita tenía razón al decirles que se iban  arrepentir  y así fue  la verdad se arrepintieron pero nada se puede hacer .
 Hoy en día se dice que la cholita regreso al pueblo  a vivir  y se dedica a vender tuna, flores,ulupica, y está mejor en el pueblo con su gente se dice que ahora ya es madre de una niña pero no se sabe si a heredado lo mismo que su madre  eso si no tiene marido vive sola con su hija en el pueblo.







sábado, 20 de abril de 2013

EL USO DE LOS RECURSOS TECNOLÓGICOS EN LA RADIODIFUSIÓN



Por: Raul Catari Yujra
 La misma radio es fruto de la revolución tecnológica, sin embargo, al interior de este medio de difusión masiva existen una gama de recursos tecnológicos que permiten optimizar las labores periodísticas. A estos recursos se los puede dividir del siguiente modo:
 Recursos técnicos en y para la producción radiofónica
1)      Telefonía fija
2)      Unidades móviles
3)      Grabaciones en el lugar de los hechos
4)      Celulares
5)      Transmisores
6)      Equipos de sonido
7)      Televisores en la sala de espera
8)      Computadoras portátiles
9)      Medios de transporte
10)  Sistema de internet

En síntesis, existen una serie de aparatos tecnológicos para la producción y emisión de mensajes a la larga distancia. Y creo que surgirán muchos más a lo largo de los años con el aumento del conocimiento científico.

Hasta la vista…