sábado, 14 de abril de 2012

ESCUELAS DE PILLOS

Autor: Bosco Catari Yujra*

  
Paradoja de la vida:
“¿Por qué tengo que dar de comer al violador de mi hija? Esa persona debería ganarse el sustento diario como lo hace cualquiera de nosotros”.
(Graciela, cuya hija fue victima de violacion)

Situación de los privados de libertad en Bolivia:
Lamentablemente en Bolivia como en muchos países del mundo las cárceles están repletas de gente que ha cometido una serie de hechos y actos delictivos, cuya ocupación principal no es otra cosa que esperar pacientemente sentados la emisión de la sentencia, o cumplir con la condena que les fue impuesta, incluso en algunos la ocupación principal es seguir planificando más delitos.
Hace muchos años Don Raúl Salmon en su obra titulada “Escuela de pillos” un tanto en sorna y otro tanto en serio describía acertadamente la vivencia de los privados de libertad en un centro de detención, hoy la figura  parece no haber cambiado sustancialmente.                                                                                    

Y es que lamentablemente el sistema penitenciario en nuestro país adolece de políticas eficaces para reinsertar efectivamente en la sociedad a los privados de libertad, por el contrario pareciera constituirse en  escuelas de delincuentes. Pues aquella persona que guarda detención por un delito culposo (ejemplo, accidentalmente alguien causo la muerte de otra persona sin desearlo) o aquel que por primera vez incurrió en la comisión de un delito, esta recluido juntamente con aquellas personas que tienen en la delincuencia una forma de vida, o con los reincidentes que no tienen el menor deseo de reinsertarse a la sociedad. Tarde o tempano los primeros son influidos por los segundos.  


En otras palabras como solía decir mi abuela, la mayoría de los privados de libertad pasan los días “rascándose las bol…”. Muy pocos por no decir ninguno, tienen verdaderos deseos de reinsertarse en la sociedad. La mayoría no encuentra mas ocupación que estar echados en sus camas o asoleándose en los patios. La rutina de los internos (reclusos) es  acudir al llamado de lista, desayunar, almorzar, tomar té, asistir a audiencias cuando si es el caso, y cenar; claro todo ello con lo que  alcanza el dinero del pre diario.
Está comprobado científicamente que el ser humano necesita mantenerse ocupado, porque de lo contrario tiene mayores probabilidades de ocupar sus pensamientos en cosas poco productivas. Entonces cuando no se tiene mas ocupación que estar tirado en el patio esperando a que le den libertad. Existen mayores probabilidades de que los internos puedan planear cosas indebidas por así decirlo (existen antecedentes de que varios internos siguen liderando bandas criminales desde las cárceles).

Se dice que en Bolivia existen alrededor de 9.000 privados de libertad, suponiendo que se asigna 8 Bs. por día por cada uno, el Estado gasta  diariamente, 72.000 Bs, al mes 2.160.000 Bs. y anualmente 25.920.000 Bs., fondos que provienen del Tesoro General de la Nación. En otras palabras los bolivianos (as) erogan veinte cinco millones novecientos veinte mil  bolivianos, al año para mantener a los internos de los penales. La cifra además que no contempla los gastos de operación de los recintos carcelarios, lo que eleva las cifras de manera considerable. Es decir usted, yo y todos los ciudadanos de a pie que de una u otra manera aportamos con nuestros impuestos al erario nacional y que tal vez en algún momento fuimos victimas de los delincuentes aportamos para que estos puedan comer. 

Alguno estará diciendo, vaya paradoja de la vida, doy de comer al asesino de mi padre, madre, amigo, al que me robo la casa, mi automóvil, al que me apuñaleo a mi amigo por robarme un celular, al violador de mi hija, al narcotraficante que convirtió a mi hijo en un vicioso. 

Una señora que fue victima de violación de su hija me pregunto, ¿Por qué tengo que mantener al violador de mi hija? Esa persona debería ganarse el sustento diario como lo hace cualquiera de nosotros. El sentimiento de esta señora es seguramente compartida por varias personas que fueron victimas de los delincuentes. Yo simple y llanamente atine a bajar la cabeza sin saber que responder.

Los datos nos dan cuenta que solo el 22% de los privados de libertad están con sentencia ejecutoriada, significa que tienen una sanción penal determinada luego de un juicio, en cambio el restante 78% esta con detención preventiva, significa que su situación jurídica es indeterminada pudiendo incluso alguno estar detenido de manera injusta. La retardación de justicia se debe a una serie de factores desde la burocracia en la administración de justicia o debido a las innumerables trabas por parte de los propios abogados de los detenidos.
Sin embargo habrá que aclarar que la mayoría de los casos los privados de libertad no son unos angelitos, ni están detenidos por robar una gallina. Pocas personas por no decir ninguna esta privado de libertad por delitos de vágatela como los denomina la policía a aquellos hechos de hurto y robo de celulares, relojes, joyas, sombreros y otros que según la institución del verde olivo son de menor relevancia social. Un buen porcentaje esta detenido por la ley 1008. Al parecer la falta de empleo y oportunidades de trabajo sumado a la ambición de obtener dinero fácil y en corto tiempo, hace que muchas personas se dediquen a estos actos ilícitos. No obstante los que terminan purgando las condenas por lo general son peones o personas que están en los últimos rangos dentro de la red de tráfico de drogas.
Hace no mucho tiempo atrás surgió una huelga de los internos de los diferentes penales del país. La mediada fue asumida para exigir se incremente el pre diario de 6.50 Bs. a 15 Bs. Señalaron que el monto asignado hasta entonces no era suficiente para satisfacer sus necesidades más elementales. Las protestas fueron altamente beligerantes; como queriendo responsabilizar a la sociedad en su conjunto de su situación actual. Evidentemente el sistema es responsable en cierta medida de su condición actual, la falta de oportunidades laborales, la segregación social, la perdida de valores, la educación deficiente en la familia y las unidades educativas, el abuso en la venta y consumo de bebidas alcohólicas y otra serie de factores dan como resultado la actual crisis económica y de valores en la que vivimos a diario. Sin embargo pese a que la mayoría de la población boliviana vive en niveles de pobreza, no por ello se dedica a delinquir, por lo que no se justifica de ninguna manera el delito. 

Un detalle que no deja de llamar la atención es como diversas instituciones públicas y privadas que trabajan en la temática de los derechos humanos echaron el grito al cielo, aduciendo que el gobierno era injusto con el trato que brindaba a dichas personas y que sus demandas deberían ser satisfechas inmediatamente. Sin embargo cuando un (a) ciudadano (a) es victima de un antisocial, como los casos acaecidos en el ultimo tiempo, estas instancias callan misteriosamente, o por lo menos no exteriorizan su rechazo con la contundencia con la que lo hacen para defender los derechos de los privados de libertad. aqui surge la pregunta ¿La victima no es tan ser humano como el delincuente? Ojo que el suscrito no afirma, ni pretende que se vulneren los derechos elementales de los privados de libertad, pero considero que la victima debería gozar de la protección del Estado (ejemplo, abogados que asistan gratuitamente como ocurre a favor de los que infringen las normas) ¿O es que el Estado protege mas al delincuente que a la victima?, sin duda no es admisible esta odiosa discriminación. 
Estamos de acuerdo en que las personas recluidas en los penales son seres humanos que merecen ser tratados como tales, sin embargo no es menos cierto que el Estado tiene el deber la obligación de proteger al conjunto de la ciudadana. Hoy por hoy la vida humana es en extremo infravalorada por los delincuentes pues así pueden matarte por robarte un automóvil como por un celular. Las quejas de la desbordante inseguridad ciudadana son el común denominador en el conjunto del país. Y algo que también llama poderosamente la atención es que ahora los delincuentes son más osados y cuentan además con equipos sofisticados en la comisión de los hechos delictivos.  

Frente a este panorama sombrío, urge que El Estado implemente políticas serias de reinserción social. Un régimen obligatorio en donde los internos estén permanentemente ocupados, o lo que los psicólogos llaman terapia ocupacional, al margen de ello implementar programas de instrucción técnica y académica para todos los privados de libertad (de manera obligatoria), para que cumplida con su condena tengan un oficio, profesión con que valerse en la vida. Digo que debe ser obligatorio para que los privados de libertad mínimamente estén ocupados, y no como en el presente que la ocupación laboral al interior de los penales es opcional, por lo que la mayoría no se interesa, es mas muchos esperan salir en libertad para seguir delinquiendo.
Hay muchas maneras en las que los internos podrían generarse ingresos, incluso ahorros para cuando cumplan su condena. Por ejemplo podrían producir muebles, ropa, calzados para las instituciones militares y policiales e instituciones públicas y/o privadas. El gobierno en lugar de pagar pre-diarios debería comprar herramientas, maquinarias y materiales para que los internos trabajen, logrando su propio sustento. El trabajo para los privados en libertad debe ser obligatorio. El articulo 46 –III  de la Constitución señala que se prohíbe el trabajo forzado u otro análogo de explotación que obligue a una persona a realizar labores sin su consentimiento y justa retribución. Sin embargo la misma Constitución en su articulo 108 - 5 establece que toda boliviana (o) tiene el deber de trabajar, según su capacidad física, intelectual, en actividades licitas y socialmente útiles. Si los internos alegan que nadie puede obligarles a trabajar. Entonces el Estado tampoco debería tener la obligación de pagarles el pre diario.

Sin duda alguna el sistema penitenciario en nuestro país es un tema bastante complejo. Seria importante realizar un estudio cuantitativo y cualitativo para determinar el grado de peligrosidad de cada interno. Los más peligrosos tendrían que trabajar al interior de los penales o en regimientos militares. En cambio aquellos que demuestren buena conducta y sean menos peligrosos podrían trabajar en granjas agrícolas especiales. Por dicha actividad podría computarse por 2 días de condena, además de una justa retribución. Una de las razones que aducen los privados de libertad que reinciden es que no les queda camino que delinquir porque la sociedad no los acepta por su pasado. En este caso si el detenido cumple con los trabajos demostrando buena conducta y deseo de reinserción en la sociedad, debería beneficiarse con la eliminación de antecedentes penales.

El tema seguirá generando polémica y diversos comentarios, pero lo que es innegable que en el tema de la seguridad ciudadana, la sociedad en su conjunto exige respuestas oportunas e eficientes por parte del Estado. Y si en lugar de mantenerlos solo encerrados y cada que se comete algún delito en contra de alguna personalidad importante nos mandamos sendos discursos y hasta razgarnos las vestiduras,  se trabaja seriamente en políticas de reinserción social, de seguro que la sociedad en su conjunto estaría muy agradecida.                                                                                         

1 comentarios:

posicionamiento seo dijo...

excelente post. Espero sigas escribiendo ya que es un muy buen blog.

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